domingo, 7 de agosto de 2016

Anatomía del espíritu: medicina energética e intuición (fragmento)

viernes, 5 de agosto de 2016

ANATOMÍA DEL ESPÍRITU: Medicina energética e intuición. (fragmento) Por Caroline Myss.


Primera parte
NUEVO LENGUAJE DEL ESPÍRITU
1
Medicina energética e intuición
Cuando hablo de la intuición suelo decepcionar a algunas personas, porque estoy firmemente convencida de que la visión simbólica no es un don sino una habilidad, una habilidad que tiene su base en la propia estima. Desarrollar esa habilidad, y un sano sentido de sí mismo, resulta más fácil cuando se piensa con las palabras, los conceptos y los principios de la medicina energética. Así pues, mientras lee este capítulo piense que aprender a utilizar la intuición es aprender a interpretar el lenguaje de la energía.

El campo energético humano

Todo lo que vive late de energía, y toda esa energía contiene información. Si bien no es sorprendente que quienes practican medicinas alternativas o complementarias acepten este concepto, lo cierto es que incluso algunos físicos cuánticos reconocen la existencia de un campo  electromagnético generado por los procesos biológicos del cuerpo. Los científicos aceptan que el cuerpo humano genera electricidad, porque el tejido vivo genera energía.

El cuerpo físico está rodeado por un campo energético que abarca el espacio que ocupan los brazos extendidos y todo el largo del cuerpo. Este campo es a la vez un centro de información y un sistema perceptivo muy sensible. Mediante este sistema estamos en constante «comunicación» con todo lo que nos rodea, ya que es una especie de electricidad consciente que transmite y recibe mensajes hacia y desde los cuerpos de los demás. Estos mensajes que entran y salen del campo energético son los que percibimos los intuitivos.

Quienes practican la medicina energética creen que el campo energético humano contiene y refleja la energía de cada persona. Nos rodea y lleva con nosotros la energía emocional
generada por nuestras experiencias interiores y exteriores, tanto las positivas como las negativas. Esta fuerza emocional influye en el tejido físico interno del cuerpo. De esta manera, la biografía de una persona, es decir, las experiencias que conforman su vida, se convierte en su biología.

Entre las experiencias que generan energía emocional en el sistema energético están las relaciones pasadas y actuales, tanto personales como profesionales, (las experiencias y recuerdos profundos o traumáticos, y todas las actitudes y creencias, sean de tipo espiritual o supersticioso. Las  emociones generadas por estas experiencias quedan codificadas en el organismo y los sistemas biológicos y contribuyen a la formación de tejido celular, el cual
genera a su vez, una calidad de energía que refleja esas emociones. Estas impresiones energéticas forman un lenguaje energético que contiene una información literal y simbólica.

Una persona intuitiva médica puede leer dicha información.
He aquí un ejemplo del tipo de mensaje que podría comunicar el campo energético.

Supongamos que una persona tenía dificultades para aprender matemáticas en la escuela de primera enseñanza- Normalmente, saber que doce hacen una docena no supone una carga emocional susceptible de alterar la salud del tejido celular. Pero si el profesor o la profesora humillaba a esa persona porque no sabía eso, entonces la experiencia tendría una carga emocional que generaría lesión celular, sobre todo si la persona insiste en ese recuerdo en la edad adulta, o lo utiliza a modo de piedra de toque para determinar la forma de hacer frente a las críticas, las figuras de autoridad, la educación o el fracaso. Un intuitivo podría captar la imagen literal de la relación de esa persona con su profesor o cualquier otro símbolo negativo ligado a esa experiencia.

Las imágenes positivas y la energía de las experiencias positivas también están contenidas en el campo energético. Piense en alguna ocasión en que alguien le elogiara un trabajo bien hecho, un acto de bondad o la ayuda que prestó a una persona. Sentirá una energía positiva, una oleada de poder personal dentro del cuerpo. 

Las experiencias positivas y negativas dejan registrado un recuerdo en el tejido celular y en el campo energético. La neurobióloga Candace Pert ha demostrado que los neuropéptidos, sustancias químicas activadas por las emociones, son pensamientos convertidos en materia. 

Las emociones residen físicamente en el cuerpo y se interrelacionan con las células y los tejidos. De hecho, la doctora Pert dice que ya no puede separar la mente del cuerpo, porque el mismo tipo de células que producen y reciben esas sustancias químicas emocionales en el cerebro están presentes en todo el cuerpo. A veces el cuerpo reacciona emocionalmente y fabrica sustancias químicas emocionales incluso antes de que el cerebro haya registrado un problema. Recuerde, por  ejemplo, lo rápido que reacciona su cuerpo ante un ruido fuerte, antes de que haya tenido tiempo de pensar.

En su libro Healing and the Mina, Bill Moyers cita las palabras de la doctora Pert:

«Ciertamente hay otra forma de energía que aún no hemos entendido. Por ejemplo, hay una forma de energía que parece abandonar el cuerpo cuando éste muere. [...] La mente está en todas las células del cuerpo.» «¿Quiere decir que las emociones están almacenadas en el cuerpo?», le pregunta Moyers. «Por supuesto. ¿No se había dado cuenta? [...] Hay muchos fenómenos que no podemos explicar sin referirnos a la energía.»

Lectura del campo Además de leer experiencias concretas y conflictivas de la infancia, a veces la persona intuitiva puede incluso captar supersticiones, hábitos personales, comportamientos, creencias morales y preferencias en música y literatura. Otras veces las impresiones energéticas son más simbólicas. Por ejemplo, de un paciente que sentía una opresión en el pecho que le dificultaba la respiración, yo recibía la impresión simbólica de que estaba ante un pelotón de ejecución que le disparaba al corazón. Evidentemente eso no le había ocurrido, pero le habían hecho muchas exploraciones médicas sin conseguir localizar ninguna causa física de su trastorno.

Cuando le comenté mi impresión, me dijo que su esposa lo había traicionado varias veces con otros hombres, y que él sentía esos actos exactamente como disparos en el corazón. Ahi reconocer esas emociones, que antes había tratado de pasar por alto, logró resolver sus problemas, tanto los de su matrimonio como los de su salud.

La energía emocional se convierte en materia biológica mediante un proceso complejísimo. Al igual que las emisoras de radio operan en longitudes de ondas energéticas
específicas, cada órgano y sistema corporal está calibrado para absorber y procesar energías emocionales y psíquicas específicas. Es decir, cada zona del cuerpo transmite energía en una frecuencia específica, detallada, y cuando estamos sanos, todas están «sintonizadas armónicamente». Una zona del cuerpo que no esté transmitiendo en su frecuencia normal indica dónde se encuentra localizado un problema. Un cambio en la intensidad de frecuencia indica un cambio en la naturaleza y gravedad de la enfermedad, y revela la modalidad de estrés que ha contribuido a desarrollar la enfermedad.

Esta forma de interpretar la energía del cuerpo se llama a veces «medicina vibratoria».

Se asemeja a las prácticas y creencias más antiguas, desde la medicina china y las prácticas chamanicas indígenas, hasta casi todas las terapias populares o alternativas. La verdad es que la medicina energética no es nueva; pero yo creo que mi interpretación de ella y de la forma en que podemos utilizarla para sanar espiritualmente, junto con los tratamientos médicos contemporáneos, es única. SÍ una persona es capaz de percibir que está perdiendo energía debido a una situación estresante, y actúa para corregir esa fuga de energía, reduce, sí no elimina completamente, la probabilidad de que ese estrés se convierta en una crisis física.

Si bien puedo analizar para usted el lenguaje de la energía para que comience a ver y sentir el campo energético humano, a entender su correspondiente anatomía espiritual, a conocer las fuentes de su poder personal y a desarrollar su propia intuición, tengo cierta dificultad para explicar exactamente cómo adquiero yo esa información energética. 

Al parecer otras personas intuitivas tienen la misma dificultad, pero todas captamos la información que posee el impulso más fuerte, la mayor intensidad. Por lo general, esos impulsos están directamente relacionados con la parte del cuerpo que se está debilitando o enfermando.

Normalmente, el sistema energético de la persona sólo transmite la información que es esencial para que la conciencia conozca el desequilibrio o la enfermedad. A veces la información simbólica resulta perturbadora, como en el caso de la imagen de «disparos en el corazón». Pero esa intensidad es necesaria para que el mensaje del cuerpo pueda pasar a través de las pautas mentales o emocionales habituales causantes del desarrollo de la enfermedad. 

Las intuiciones médicas colaboran con la intención del cuerpo de favorecer su  salud y su vida; es decir, nuestra energía siempre va a buscar la salud, a pesar de lo  que podamos hacernos a nosotros mismos físicamente. Si, por ejemplo, decirnos una mentira, en la mayoría de los casos nuestro campo energético le comunicará a la otra persona la «realidad energética» de que no estamos diciendo la verdad. La energía no miente; no sabe mentir.

Quedarse con la primera impresión

Cuando reciba una Impresión intuitiva acerca de sí mismo o de la persona a la que está evaluando, preste atención a cualquier imagen que surja. Muchas personas buscan las
intuiciones y las percepciones sin riesgo, no las sanas, porque desean un tránsito sin riesgo hacía el futuro, hacía lo desconocido. Así, es posible tener la tentación de descartar una imagen perturbadora o que no coincide con los propios deseos o los de la persona a la que se está evaluando. 

La mayoría de las personas que acuden a mí para que les haga una evaluación ya han intuido que algo va mal, pero vienen con la esperanza de que yo dé otro sentido a sus sensaciones, que les diga, por ejemplo: «Simplemente se está produciendo en usted un cambio corporal natural, pero no le pasa nada físicamente.» Sin embargo, es importante decir a las personas la verdad, no lo que quieren oír. En multitud de ocasiones he confirmado las impresiones intuitivas negativas de personas que han acudido a mí. Sus capacidades son ian exactas como las mías. Esas personas saben que están enfermas; pero, como yo no comparto su miedo, mis intuiciones pueden interpretar la información mejor que ellas.

Las personas han de hacer frente a lo que temen. En el caso del hombre de los «disparos en el corazón», superficialmente le parecía menos arriesgado evitar enfrentar a su esposa
adúltera con sus sospechas de que lo estaba engañando. En lugar de actuar según sus intuiciones, echó tierra sobre su dolor y su rabia, los enterró en su cuerpo, pero esos
sentimientos se manifestaron finalmente en forma de dolor y opresión en el pecho. 

Su cuerpo y su espíritu trataron de despertarlo a la necesidad de hacer frente a los engaños de su mujer; pero, como hacen muchas personas, el esperaba que no afrontando el problema éste desaparecería. Su cuerpo, no obstante, le reveló que el verdadero precio de ese método «sin riesgo» era un peligro para su salud. La historia de este hombre ilustra lo poderosas que son realmente las intuiciones y cómo son capaces de romper y atravesar la actitud más decidida para llevarnos hacia la curación.

La vida es dolorosa a veces, y espiritualmente estamos hechos para hacer frente a los dolores que nos presenta la vida. En el mundo occidental, sin embargo, solemos desfigurar el
plan de Dios y esperar que la vida sea cómoda y sin problemas. Medimos la presencia de Dios en nuestra vida por el grado de comodidad personal; creemos que Dios existe si se escuchan nuestras oraciones. Pero ni Dios, ni Buda, ni ningún otro líder o tradición espiritual garantizan o favorece una vida sin dolor. Las enseñanzas espirituales nos animan a crecer, pasando por y dejando atrás las experiencias dolorosas, cada una de las cuales es una lección espiritual.
Desarrollar la capacidad intuitiva nos servirá para aprender las lecciones inherentes a nuestras experiencias.

Tener una actitud mental reflexiva

No hay ninguna fórmula fija para desarrollarla intuición. Algunas personas la desarrollan mediante la meditación, o gracias al dominio de una habilidad o un deporte. He oído decir a varias personas que la capacidad intuitiva es consecuencia de un estilo de vida espiritual, pero eso no es exacto. 

La capacidad intuitiva la tenemos todos, porque es una habilidad de supervivencia y no tiene una intención espiritual. Sin embargo, mantener una actitud reflexiva
o meditativa facilita la recepción de ¡as intuiciones. La objetividad nos ayudará a interpretar las impresiones que recibimos y a situarlas en un contexto espiritual simbólico.

La objetividad es la clave La experiencia me ha enseñado a discernir entre impresiones personales e impersonales;
mi indicador de una intuición correcta es la falta de emoción. Una impresión clara no tiene para mí ninguna energía emocional conectada con ella. Si siento una conexión emocional con una impresión, considero que esa impresión está contaminada. Muchas veces, sin embargo, la persona a quien se está evaluando sí siente cierta carga emocional de la impresión que uno recibe.

A mi juicio, las impresiones no son ni auditivas ni visuales- Más bien son como rápidas imágenes mentales que contienen una corriente eléctrica muy sutil. Cuando exploro el cuerpo
de una persona, me concentro en cada centro de energía y espero que surja una imagen.

Pasados unos cinco segundos comienzan a surgir las imágenes, y el proceso continúa desarrollándose hasta que se detiene solo- La duración varía de una persona a otra; la lectura de algunas personas precisa casi una hora, mientras que las de otras tardan menos de diez minutos.

De vez en cuando me encuentro con una persona a la que no puedo leer ni ayudar. Sólo puedo preguntarme por qué ocurre eso. Algunas veces me he quedado con la sensación de que nada de lo que diga tiene sentido para ella, y otras he tenido la impresión de que la persona sólo desea un tipo de respuesta muy concreto que yo no le puedo dar, como por ejemplo por qué ha fracasado su matrimonio. También soy prácticamente inútil para alguien si estoy agotada o si en mi mente hay algo intensamente personal.

Para aprender a leer el sistema energético humano, el primer paso es estudiar los principios subyacentes a esta práctica. A continuación hay que adquirir cierta experiencia práctica. Este libro le ofrece los conceptos teóricos y algunos indicadores para explorar su propia capacidad intuitiva. Sin embargo, cuando esté aprendiendo la técnica y poniéndola en
práctica en su propia vida, debe fiarse de sus reacciones viscerales.

Primer principio: La biografía se convierte en biología.

Según la medicina energética, todos somos libros vivos de historia. Nuestro cuerpo contiene nuestra historia, todos los capítulos, párrafos, estrofas y versos, línea a línea, de todos
los acontecimientos y relaciones de nuestra vida. A medida que avanza la vida, nuestra salud biológica se va convirtiendo en un relato biográfico vivo que expresa nuestras fuerzas,
debilidades, esperanzas y temores.

Todos los pensamientos que ha tenido una persona han viajado por su organismo biológico y activado una reacción fisiológica. Algunos pensamientos son como descargas intensas que causan una reacción en todo el cuerpo. Un miedo, por ejemplo, activa todos los sistemas corporales; el estómago se tensa, el ritmo cardíaco se acelera y tal vez el cuerpo comienza a sudar. Un pensamiento amoroso puede relajar todo el cuerpo. Algunos pensamientos son más sutiles, y otros son incluso inconscientes. Muchos no tienen ningún sentido y pasan por el cuerpo como el aire a través de un visillo; no precisan atención consciente y su influencia en la salud es mínima. Sin embargo, cada pensamiento consciente, y muchos inconscientes, sí generan una reacción fisiológica.
Todos los pensamientos, al margen de su contenido, entran primero en los sistemas corporales en forma de energía. Aquellos que llevan energía emocional, mental, psíquica o
espiritual producen reacciones biológicas que luego se almacenan en la memoria celular. 

Así, nuestra biografía se teje en nuestro sistema biológico, poco a poco, lentamente, día a día .
La historia de un joven paciente de Norm es un buen ejemplo de cómo funciona este proceso- Norm me telefoneó para consultarme sobre este paciente, dentista, que no se encontraba bien en general y se sentía cada vez más cansado. Tenía un dolor agudo en el lado derecho del abdomen y padecía una fuerte depresión.

El agotamiento permanente y progresivo, que embota la claridad mental y emocional, es un síntoma energético que indica que algo va mal en el cuerpo. La mayoría de las personas no lo consideran un síntoma porque no duele. Pero si el agotamiento continúa, aun cuando la persona duerma más horas, el cuerpo trata de comunicarle que está «enferma energéticamente? Responder a ese mensaje en la fase de energía a menudo puede prevenir el desarrollo de una enfermedad.

La depresión es otro síntoma de que no todo funciona bien. Generalmente en el mundo clínico la depresión se considera un trastorno emocional y mental. Pero la depresión
prolongada suele preceder al desarrollo de una enfermedad física. 
Desde el punto de vista energético, la depresión es literalmente una liberación inconsciente de energía o, si se quiere, de fuerza vital. Si la energía fuera dinero, la depresión sería como abrir el billetero y declaran «No me importa quién coja mi dinero ni cómo se lo gaste.» La depresión prolongada genera inevitablemente un cansancio crónico. Si a uno no le importa quién le coge dinero ni cuánto, es inevitable que acabe arruinado. De forma similar, sin energía no se puede sostener la salud.

Cuando Norm examinó a este dentista tuvo la impresión de que estaba desarrollando una enfermedad. Debido al dolor abdominal, le hizo pruebas y análisis por si tenía cáncer de
páncreas, pero los resultados fueron negativos. Entonces me llamó a raí. Como es nuestra costumbre, sólo me dijo el nombre y la edad del paciente, y nada sobre el dolor ni sobre sus sospechas. En mi evaluación vi que el costado derecho de este hombre, alrededor del páncreas, estaba generando energía tóxica. Le dije a Norm que ese hombre estaba cargado de un enorme sentimiento de responsabilidad y que eso se había convertido para él en una fuente constante de angustia. Tenía la sensación de que era incapaz de vivir como deseaba, y esa sensación lo dominaba hasta el punto de excluir cualquier otra emoción.

(Evidentemente todos tenemos sentimientos negativos, pero no toda la negatividad produce una grave enfermedad física. 

Para crear enfermedad, la negatividad tiene que convertirse en la emoción dominante, como le ocurría a este dentista.)
Después de explicarle mi evaluación, le dije a Norm que ese paciente tenía cáncer de páncreas. Él reconoció que ya había sospechado esa enfermedad, pero que los análisis habían
resultado negativos. Se despidió y volvió con su paciente. Le recomendó que evaluara hasta qué punto le beneficiaba su trabajo. Lo más probable, le dijo, era que tuviera que hacer
algunos cambios para obtener lo que deseaba. El paciente reconoció que deseaba dejar esa ocupación, pero consideraba que no podía dedicarse a otra cosa por el efecto que tendría su decisión en las personas que dependían de él. 

Norm no le dijo que tenía la frecuencia energética de cáncer de páncreas, pero habló con él sobre sus frustraciones profesionales y trató de ayudarlo a cambiar su actitud negativa. Por desgracia, el dentista no fue capaz de seguir el consejo. Él definía la responsabilidad como una obligación de preocuparse por los demás excluyéndose a sí mismo, y fue incapaz de concebir una vida que incluyera también el
cuidado y la realización de sí mismo.

Pasadas dos semanas, su médico habitual repitió las pruebas para detectar el cáncer de páncreas; esta ve?, resultaron positivas. Lo operaron inmediatamente, pero murió a los cuatro meses de la operación.

A veces es necesario un esfuerzo concertado para realizar un cambio mental que permita sanar. Si bien el dentista no logró aceptar que su frustración profesional y la sensación de
estar atrapado le estaban cambiando la química y la salud del cuerpo, a otras personas les resulta fácil hacerlo. 

Sin embargo, aceptar la idea de que todas las partes de nuestra vida, desde el historial físico y las relaciones hasta cada actitud, opinión y creencia que llevamos dentro, afectan a nuestra composición biológica es sólo una parte del proceso de curación.

También hay que hacer que esa aceptación del plano mental pase al físico, introducirla en el cuerpo, sentir visceral y celularmente la verdad y creerla en su totalidad.

Es muy fácil aprender algo nuevo y limitarse a aplicar ese conocimiento despreocupadamente. La idea de que la biografía se convierte en biología supone que hasta
cierto punto nosotros participamos en la creación de la enfermedad. Pero, y éste es un punto importantísimo, no debemos abusar de esta verdad culpándonos o culpando a los pacientes por contraer una enfermedad. 

La enfermedad se desarrolla a consecuencia de comportamientos o actitudes que sólo entendemos que son biológicamente tóxicos cuando ya se han convertido en tóxicos. Solamente cuando la enfermedad nos obliga a revisar nuestras actitudes nos acercamos a la comprensión de que nuestras actitudes cotidianas de temor o amargura son, de hecho, sustancias biológicamente tóxicas.

Repito, todos tenemos sentimientos negativos, pero no toda actitud negativa produce enfermedad. Para crear la enfermedad, las emociones negativas tienen que ser dominantes, y lo que acelera el proceso es saber que el pensamiento negativo es tóxico y, aun así, darle permiso para que medre en nuestra conciencia. 

Por ejemplo, una persona puede saber que necesita perdonar a alguien, pero decide que continuar enfadada le da más poder. Continuar obsesivamente enfadada la hace más propensa a desarrollar un a enfermedad, porque la consecuencia energética de una obsesión negativa es la impotencia. La energía es poder, y transmitir energía al pasado pensando insistentemente en acontecimientos penosos resta poder al cuerpo actual y puede conducir a la enfermedad.

El poder es esencial para sanar y para conservar la salud. Las actitudes que generan sensación de impotencia no sólo conducen a una falta de estima propia, sino que también agotan la energía del cuerpo físico y debilitan la salud general Así pues, el siguiente principio que hay que explorar es la importancia primordial del poder para la salud.

CAROLINE MYSS



10 pautas para eliminar nuestra basura emocional

jueves, 4 de agosto de 2016

10 pautas para eliminar nuestra basura emocional.

A continuación te dejamos 10 técnicas escritas por la psicóloga Ciara Molina.

1. Pensamientos positivos o negativos, tú eliges. Según Molina, «los pensamientos negativos generan una enorme cantidad de malestar, y su manifestación común es la ansiedad». Los positivos, en cambio, provocan todo lo contrario a nivel emocional. Así, con afirmaciones positivas, lograremos modificar el pensamiento a través del uso del lenguaje. Se trata, prosigue esta experta, «de que te creas lo que te dices, no solo que te quedes con las palabras: "me quiero", "me valoro", "soy capaz"… Hay que animarse a potenciar aquello que quieres atraer y tu pensamiento abrirá el camino emocional que te ayudará a alcanzarlo», asegura.

2. Creando expectativas, acumulando frustraciones. Tendemos a fijarnos demasiado en lo que consideramos que nos hace falta, y esto nos dificulta poner atención en lo que somos, sentimos y pensamos en nuestro día a día. No podemos saber lo que v a pasar de aquí a cinco años, pero sí podemos gestionar adónde queremos llegar dando pequeños pasos desde el hoy. «La mejor manera de no excedernos en nuestras expectativas será establecer pocas y a corto plazo, al hacerlas alcanzables ganaremos confianza», asegura Molina.

3. La actitud determina el estado de ánimo. ¿Alguna vez has tenido la sensación de vivir un día pésimo desde que te levantas hasta que te acuestas? o, por el contrario, ¿no te ha pasado que de repente sientes que te comes el mundo y que todo lo que acontece a tu alrededor parece estar en sincronía contigo? «Lo que determina uno u otro es la actitud con la que nos enfrentamos a él», afirma esta psicóloga. «El mundo según lo vemos no es más que un reflejo de nuestro estado interior: cuanto más optimistas seamos a la hora de interpretar lo que nos pasa, mejor valoración haremos de nosotros mismos (autoestima) y mejor adaptación al medio tendremos. Por tanto, toda actitud positiva comienza por tener una autoestima saludable».

4. Voluntad sin acción es papel mojado. Cuando nos sentimos decaídos, lo primero que perdemos es la voluntad. «Sabiendo que la voluntad es nuestra capacidad para decidir si realizar un determinado acto o no, ¿por qué escoger quedarse en la oscuridad pudiendo ver la luz?», se pregunta Molina. Para tener una buen a predisposición a la acción voluntaria ella aconseja ser receptivo, priorizar los pasos, visualizar positivamente aquello que queremos que suceda…

5. Salir de la zona de confort, definiendo zona de confort como todo aquello que nos rodea y con lo que nos sentimos cómodos. ¿Cómo salir de la zona de confort? Molina aconseja al respecto explorar nuevos horizontes y dejar que la vida nos sorprenda. «Perder el miedo a avanzar, a descubrir nuevos mundos y buscar oportunidades que nos aporten nueva sabiduría. Cuando decidimos explorar más allá de los límites que nos autoimpusimos empezamos a entrar en lo que se conoce como la "zona de aprendizaje"».

6. Quiero, puedo, me lo merezco. «Tenemos que tener claro que lo que nos define no son las opiniones positivas que los demás puedan tener o las críticas a las que nos veamos expuestos, sino la valoración que hacemos de nosotros mismos. Es decir, de la autoestima», señala Molina.

7. Autoestima: camino al bienestar. Para hacer que mejore, esta psicóloga recomienda que «nos aceptemos, tengamos confianza plena en lo que hacemos, nos cuidemos a nosotros mismos, seamos autosuficientes emocionales, aprendamos a poner límites, realicemos autocrítica constructiva, sepamos que somos los únicos responsables de lo que nos pasa, nos dediquemos un momento al día solo para nosotros, y apostemos por el sentido del humor, entre otras muchas cosas que podemos hacer».

8. Aceptación, pero no olvido. No se olvida, se supera, dice Molina. «Superamos relaciones, miedos, malestares, frustaciones, pérdidas y heridas emocionales. Eso sí, el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional y pensar constantemente en borrar nuestros recuerdos negativos no hará más que hacerlos más conscientes», afirma. Por eso para que un malestar se supere no podemos negar que exista, necesitamos admitirlo para cambiarlo», añade.

9. Críticas, ¿constructivas o destructivas? Lo que diferenciará que una crítica sea catalogada de constructiva o destructiva será la intención con la que se dice, las palabras que se escogen y la manera de decirla. «Pero por muy destructiva que sea la crítica, si no se le da importancia, no se vivirá como una ofensa». «Asimismo, cuando seamos nosotros los que formulemos la crítica, no debemos ser apresurados a la hora de opinar, debemos dejar claro el aprecio, basarla en el respeto, y expresarla en el momento adecuado… además de ser conscientes de que el otro tiene derecho a réplica», recuerda.


10. La comunicación, por último, como base del equilibrio emocional. Resulta imprescindible saber comunicarnos, entendernos y comprendernos los unos a los otros. Una buena o mala comunicación puede marcar la diferencia entre tener una vida feliz o tenerla llena de problemas. Para que la comunicación sea efectiva y emocionalmente sana partiremos de las siguientes premisas: Tendremos la actitud adecuada, nos centraremos en un tema en concreto, escucharemos con atención, nos expresaremos de forma clara y directa, diremos lo que pensamos y sentimos, aceptaremos la opinión del otro, no daremos nada por supuesto, preguntaremos, y seremos coherentes con lo que decimos y lo que expresamos de una manera no verbal.

FUENTE: abc.es


http://shekinahmerkaba.ning.com

100 citas de la película "El Secreto"

sábado, 6 de agosto de 2016

100 citas de la película “El Secreto”.


1. Todos trabajamos con un infinito poder.

2. El Secreto es la Ley de Atracción.

3. Lo que está pasando en tu mente, es lo que estás atrayendo.

4. Somos como magnetos. Lo semejante atrae a lo semejante. Te conviertes en lo que piensas.

5. Cada pensamiento tiene una frecuencia.

Los pensamientos envían una energía magnética.

6. La gente piensa en lo que no desea y atrae más de lo mismo.

7. Pensamiento = creación. Si estos pensamientos están anexados a emociones poderosas (buenas o malas) eso agiliza la creación. 

8. Tú atraes tus pensamientos dominantes.

9. Aquellos que hablan más sobre enfermedad tienen enfermedad. Aquellos que más hablan de prosperidad, la tienen, etc. 

10. Esto no es solamente un “deseo”.
11. No puedes tener un universo sin que la mente participe en eso.

12. Elije tus pensamientos con cuidado. Eres una obra maestra de tu vida. 

13. Los pensamientos no manifiestan la realidad de inmediato, lo que está bien, porque imagina que viéramos un cuadro de un elefante y éste apareciera instantáneamente.

14. TODO en tu vida lo has atraído… acepta este hecho. Es verdad.

15. Tus pensamientos causan tus sentimientos.

16. No necesitamos complicar todas las “razones” detrás de nuestras emociones. Es mucho más simple que eso. Existen dos categorías: buenos sentimientos y malos sentimientos.

17. Pensamientos que traen buenos sentimientos significa que estás en el camino correcto. Pensamientos que traen malos sentimientos, significa que no estás en el camino correcto.

18. Cualquier cosa que estés sintiendo es un reflejo perfecto de lo que está en proceso de llegar a ser. 
19. Obtienes exactamente lo que estás SINTIENDO.

20. Sentimientos felices atraerán más circunstancias felices.


21.  Puedes empezar a sentir lo que sea que deseas (aún si no está ahí). El universo corresponderá a la naturaleza de tu acción.


22. Eso en lo que te enfocas con tus pensamientos y sentimientos es lo que atraes hacia tu experiencia.

23. Lo que piensas y lo que sientes, y lo que de hecho manifiestas, es SIEMPRE semejante… sin excepción.

24. Cambia tu percepción.

25. Tú creas tu propio universo conforme vas caminando.
26. Es importante sentirse bien ¡¡¡¡¡bien!!!!

27. Puedes cambiar tu emoción inmediatamente… al pensar en algo divertido, o cantar una canción o recordar una experiencia feliz.

28. Cuando sientas el golpe de eso, antes de que lo sepas, SABRÁS que tú eres el creador.

29. La vida puede y debe ser fenomenal… y lo será cuando tú de forma consciente apliques la Ley de Atracción.

30. El Universo se re-arreglará a sí mismo, conforme a eso.

31. Empieza por usar esta frase para todos tus deseos: Estoy tan feliz y tan agradecido ahora que 

32. No necesitas conocer CÓMO el universo va a rearreglarse a sí mismo. 

33.  La Ley de Atracción es simplemente imaginar para ti mismo lo que generará los pensamientos positivos que tienes AHORA.

34. Puedes tener un pensamiento inspirado o idea para ayudar a moverte hacia lo que deseas con más rapidez.

35. Al universo le gusta la VELOCIDAD. No lo demores, no adivines, no dudes.  

36. Cuando la oportunidad los impulse estén ahí… ACTÚEN.

37. Atraerás todo lo que requieres: dinero, gente, conexiones. PON ATENCION a lo que se está gestando enfrente de ti. 

38. Puedes empezar con nada... y de la nada -o sin nada- una FORMA será proveída.

39. ¿Cuánto TIEMPO? No hay reglas en el tiempo… entre más alineado estés con sentimientos positivos, suceden las cosas más rápido.  

40. El tamaño es nada para el universo (la abundancia ilimitada, si eso es lo que deseas). Nosotros hacemos las reglas sobre el tamaño y el tiempo.

41. No existen reglas de acuerdo al universo… tú provees los sentimientos de tenerlo ahora y el universo responderá.

42. La mayoría de la gente ofrece la mayor parte de sus pensamientos en respuesta a lo que ellos están observando (recibos en el correo, estar demorado, tener mala suerte, etc.)

43. Tienes que encontrar una forma diferente de acercamiento hacia lo que tú pensabas era un diferente punto ventajoso.

44. “Todo lo que nosotros somos es un resultado de lo que hemos pensado” - Buda
45. ¿Qué puedes hacer correcto ahora para dar vuelta a tu vida? ¡Gratitud!

46. La gratitud traerá más hacia nuestras vidas inmediatamente.

47. Sobre lo que pensamos y sobre lo que agradecemos es lo que atraemos hacia nosotros.   

48. ¿Cuáles son las cosas por las que estás agradecido? Siente la Gratitud… enfócate en lo que tienes ahora por lo cual te sientas agradecido.  

49. Despliega la imagen en tu mente, enfócate en el resultado final.
50. ¡VISUALIZA! Ensaya tu futuro.  

51. ¡VISUALIZA! ¡Míralo, siéntelo! Aquí es donde la acción empieza.

52. Siente el júbilo… siente la felicidad.
53. Un pensamiento afirmativo es 200 veces más poderoso que uno negativo.

54. “Qué es el poder, no puedo decirlo. Todo lo que sé es que existe” - Alexander Graham Bell
55. Nuestro trabajo no es preocuparnos por el “cómo”. El “cómo” se mostrará con el compromiso y creencia en el “qué”.

56. Los cómos son el dominio del universo. Este siempre conoce la forma más rápida, más acelerada y más armoniosa entre tú y tu sueño.

57. Si lo entregas al universo, te sorprenderá y asombrará lo que es entregado. Aquí es donde la magia y los milagros suceden.

58. Entrégalo hacia el universo diariamente, pero nunca debe ser una rutina.
59. Siéntete regocijado por todo el proceso… en onda, feliz, entonado.

60. La única diferencia entre la gente que realmente vive de esta forma es que ellos están habituados a las formas del ser.

61. Ellos recuerdan hacerlo todo el tiempo.

62. Crea una pantalla de Visión… imagina lo que deseas Atraer… cada día míralo y métete en el estado de sensación de que ya has adquiridos estos deseos. 

63. “La imaginación es todo. Es la vista preliminar de las atracciones de la vida por venir” - Albert Einstein

64. Decide lo que deseas… cree que puedes tenerlo, cree que lo mereces, cree que es posible para ti.

65. Cierra tus ojos y visualiza tener lo que ya deseaste y siente la sensación de que ya lo tienes.

66. Enfócate en sentirte agradecido por lo que ya tienes… ¡disfrútalo!
Luego libéralo en el universo. El universo lo manifestará.


67. “Cualquier cosa que la mente del hombre pueda concebir, puede lograrse”- W. Clement Stone

68. Fija una meta tan grande que, si la lograras, explotaría tu mente. 

69. Cuando tienes un pensamiento inspirado debes confiar en él y actuar sobre eso.

70. ¿Cómo puedes llegar a ser más próspero? ¡INTENTALO!

71. “Los cheques llegan en el correo regularmente”… o cambia tu estado bancario al saldo que desees ver ahí… y métete en la sensación de que ya lo tienes.
72. La vida tiene el propósito de ser abundante en TODAS las áreas
73. Busca la sensación interna de júbilo y paz y entonces todas las cosas aparecen afuera.

74. Nosotros somos los creadores de nuestro universo.

75. Las relaciones: Trátate a ti mismo en la forma en que desees ser tratado por otros... ámate a ti mismo y serás amado.

76. Respétate sanamente a ti mismo.

77. Para aquellos con los que trabajas e interactúas regularmente, busca un cuaderno de notas y escribe los aspectos positivos de cada uno de ellos.

78. Escribe las cosas que más te gustan de ellos (no esperes que ellos cambien). La Ley de Atracción no los pondrá a ti y a él en los mismos espacios juntos si sus frecuencias no son o están acordes.


79. Cuando comprendes tu potencial de sentirte bien pedirás que ninguno sea diferente a fin de que tú te sientas bien.

80. Te liberarás de incómodas imposibilidades de necesidad de controlar el mundo, a tus amigos, a tus compañeros, a tus hijos...

81. Tú eres el único que crea tu realidad.

82. Nadie más puede pensar o sentir por ti… eres TÚ… ÚNICAMENTE  TÚ.

83. Salud: agradece al universo por tu propia sanación, por la risa y la felicidad libre de tensión que te mantendrán saludable.

84. El sistema inmunológico se sanará a sí mismo.

85. Las partes de nuestros cuerpos son reemplazados cada día, cada semana, etc. Dentro de unos pocos años, tendremos un cuerpo nuevo, flamante.
86. Mírate a ti mismo viviendo en un cuerpo nuevo.
Esperanza= recuperación.
Felicidad = bioquímica afortunada.
La tensión degrada al cuerpo.

87. Remueve la tensión del cuerpo y el cuerpo se regenera a sí mismo. Tú puedes sanarte a ti mismo.

88. Aprende a permanecer quieto… y lleva tu atención lejos de lo que no deseas y coloca tu atención en lo que deseas experimentar.

89. Cuando la voz y la visión del interior se torna más profunda y clara que las opiniones del exterior, entonces tú has logrado la Maestría de tu vida.

90. Tú no estás aquí para tratar de lograr que el mundo sea justo como tú lo deseas. Tú estás aquí para crear el mundo que te rodea y que tú has elegido.

91. Y permite al mundo, como otros han elegido verlo, que también exista.

92. La gente piensa que si todos conocieran el poder de la Ley de Atracción no habría suficiente para todos. Esta es una mentira que ha sido arraigada en nosotros y nos convierte en muy avariciosos.

93. La verdad es que hay más que suficiente amor, ideas creativas, poder, dicha, y felicidad para todos.

94. Toda esta abundancia empieza a brillar a través de una mente que está consciente de su propia naturaleza infinita. Existe suficiente para cada uno. Ve y cree en ella, así se mostrará a ti.

95. Así que permite que la variedad de tu realidad te emocione cuando elijas todas las cosas que deseas… entra en los buenos sentimientos de todos tus deseos.

96. Escribe tu libreto. Cuando veas cosas que no deseas, no pienses en ellas, escribas sobre ellas, hables sobre ellas, empújalas, no te unas a grupos que se enfoquen en lo que no deseas… remueve tu atención de lo que no deseas y colócala en lo que sí deseas.

97. Nosotros somos energía en masa. Todo es energía.  TODO.  

98. No te definas a ti mismo por tu cuerpo… es el ser infinito el que está conectado a todo en el universo.

99. Un campo de energía. Nuestros cuerpos nos han distraído de nuestra energía. Somos el campo infinito de posibilidades para desarrollar la fuerza creativa.
100. ¿Son tus pensamientos valiosos para ti?  Si no… AHORA es el momento de cambiarlos.
Puedes empezar justo en donde estás ahora.
Nada importa sino el momento y en lo que estés enfocando tu atención.
Compilación y diseño: Antoine Ashtar.
La distribución gratuita de esta información obedece al principio que se opone
a las leyes neoliberales de acumulación del capital.