domingo, 12 de mayo de 2013

Madre Tierra, Espiritualidad de la Tierra, 12 de mayo 2013

domingo, 12 de mayo de 2013

MADRE TIERRA - ESPIRITUALIDAD DE LA TIERRA


MADRE TIERRA
ESPIRITUALIDAD DE LA TIERRA

Mayo 2013



Queridos amigos, YO SOY la voz de la Tierra. ¡Os saludo a todos con gran alegría! Yo estoy aquí contigo, dentro de ti; y en todo lo que te rodea; y esto crea un profundo vínculo entre nosotros. Yo te ayudo a expresar tu Alma a través de tu cuerpo, a través de la materia. Juntos realizamos una danza, una danza del Cielo y la Tierra, una danza del Alma y el cuerpo. Pero ahora para muchos esta danza se ha convertido en una lucha, en un laborioso esfuerzo.
Ser Humano se ha convertido en una lucha por la supervivencia; y esto me da pena. En mí hay un profundo deseo de recibirte y de que juguemos juntos en esta corta vida en la Tierra. Danza, disfruta; y admite completamente en tu consciencia quién eres en tu esencia: una estrella de Luz; un Ser Divino que está aquí para experimentar la aventura de la encarnación.
Tú descendiste hasta mi esfera y tomaste un cuerpo de carne y hueso. ¿Por qué lo hiciste? ¿Cuál es la importancia, el significado de esta aventura? En últimas estás haciendo esto desde el Amor. A partir del Amor, naciste del útero de Dios, desde donde te embarcaste en un largo viaje; tú como un Alma única, para descubrir y experimentar en la Creación todo aquello rico en potencial. Elegiste venir a la Tierra en este largo viaje y volver a encender tu Luz aquí.
Estás aquí en este Planeta, en mí, la Tierra, donde muchísimas influencias diferentes están trabajando, incluyendo esas influencias que te han descorazonado. Es aquí en la Tierra donde muchas fuerzas contradictorias: oscuridad y Luz, vida y muerte, etc.; desempeñan sus papeles en el gran "juego" de la vida. El recuerdo de quien realmente eres, de quién eras cuando naciste desde la esfera de lo Divino, está velado por este "juego". Al hacerte Humano, te perdiste en el camino.
En este tiempo hay un llamado que las personas pueden sentir en el corazón. Hay un deseo sincero de encontrar, profundamente dentro de ti mismo, quién eres; y de no ser determinado por influencias externas; no ser manipulado por todo lo que te dicen desde el exterior, sino retornar a la Esencia de tu Ser: un Alma, una Estrella de Luz.
Quiero decirte algo sobre esta aventura que estás teniendo en mí, la Tierra. Es en la interacción conmigo donde te desarrollas y te encuentras. Tú eres, aquí y ahora, un Ser Humano; y el arte de vivir en la Tierra es permitir que la energía de tu Alma fluya completamente en tu naturaleza Humana; recibir completamente tu Alma en la Tierra. En el pasado te enseñaron que el Alma era algo superior que solamente podías alcanzar suprimiendo tu naturaleza Humana. En el pasado, se han hecho muchos juicios muy estrictos sobre vuestra naturaleza Humana terrenal. Precisamente por causa de las tradiciones religiosas y espirituales que hablan y enseñan del Alma, las personas han sido alienadas de su naturaleza: de sus anhelos, de su pasión; y de sus deseos sexuales.
¿Cuántas advertencias y juicios se han dirigido contra la naturaleza Humana? A ti como Alma, se te ha dado un maravilloso instrumento en el cual vivir como un Ser Humano: tu cuerpo, con sus espontáneas emociones naturales. ¿Y qué sucede si te enseñan desde muy joven que no deberías confiar en este instrumento; que en lugar de ello deberías alinearte con doctrinas y principios que obtienes fuera de ti mismo: de tu crianza por tu familia, o de tu escuela o iglesia, o de tu cultura? Las raíces de esas tradiciones penetran profundamente en muchas personas, incluso cuando piensan que ya no creen en ellas; todavía hay en ellas un juicio negativo respecto a su propia naturaleza Humana.
Lo que se sucede es que muchas personas están alienadas de sus emociones, deseos y sentimientos más profundos. Yo veo soledad en las personas, aislamiento; y una profunda nostalgia; y que no saben de dónde surge esa nostalgia. Hay un nostálgico anhelo de equilibrio y armonía, en los cuales puedas ser tú mismo de manera tranquila, espontánea, como lo hace un niño. Y cada uno de vosotros vive este deseo; esta nostalgia; y concurrentemente estáis alienados del instrumento más capaz que tenéis: vuestro cuerpo, con sus sentimientos y vuestra naturaleza original. Y es a esa parte de ti a la que me gustaría hablar. Esa parte es la que te señala el camino de regreso al Hogar, donde Hogar corresponde con quien eres y con un sentimiento de Unicidad. ¡Acepta quién eres; ámate! Y al hacerlo esparces Amor y armonía en torno a ti; es así de simple.
Yo te exhorto a que experimentes la fluida naturaleza de tu Alma. Muchos deseáis conectaros con vuestra Alma; y anheláis ser capaces de vivir con alegría y pasión en la Tierra. Para muchos de vosotros, es el caso que despertáis primero al flujo de vuestra Alma a través de vuestra cabeza. Estás buscando más significado en lo que ves y experimentas en torno a ti; y es por medio de tu cabeza como te familiarizas con nuevas ideas. Luego sigue un gran avance hacia tu corazón y tus sentimientos, con el cual te familiarizas en un nivel más profundo con la Luz de tu Alma. Entonces frecuentemente suceden grandes cambios en tu vida. Tu Alma te pide examinar todo lo que parecía tan auto-evidente; y quizá el resultado sea que las cosas se vuelven al revés y patas arriba. Mira si puedes experimentar en tu corazón una apertura hacia ese flujo del Alma que quiere llegar cerca de ti; no solamente para estimular tu cabeza, sino también para abrir tu corazón. Es por medio del cuerpo como experimentas el flujo del Alma.
Pero permite que este deseo descienda aún más: hasta tu vientre. El vientre es el asiento de tus emociones y tus sentimientos. Tu Alma puede anclarse realmente en la Tierra y puede desarrollarse y participar en la vida en la Tierra, solamente cuando se le permite fluir a través de tu vientre. Llegar al Hogar verdaderamente, para ti significa que permites que el flujo de tu Alma se establezca totalmente en todo tu cuerpo; y especialmente en tu vientre.
Por un momento busca con tu imaginación a un niño sentado en el área de tu vientre. Este niño es un símbolo de tu naturaleza original y de tus emociones, cuando no son afectadas por lo que te han enseñado. Una vez fuiste un niño, sin preocupaciones y feliz; y este niño porta una parte muy original de tu Alma. Mira a ver si puedes encontrar este niño sentado en tu vientre. ¿Qué aspecto tiene? ¿Se siente feliz y alegre, o triste y temeroso? ¿O quizá se siente mal entendido, resentido y furioso? Aquí, en esta parte muy Humana de ti, en este niño Humano, está la llave hacia tu Hogar. Mira al niño, conéctate con él; y tiéndele la mano. Le preguntas al niño: "¿Qué necesitas para poder relajarte? ¿Qué deseas aquí y ahora, en este momento? Déjate ver. Te animo a que lo hagas". Toma a este niño de la mano y abrázalo. Él quiere ser tuyo y que lo cuides.
¡Ahora mira un problema o una cuestión que estés experimentando en tu vida diaria; siempre hay algo con lo que estás luchando o por lo que estás luchando! Frecuentemente estas luchas surgen porque piensas demasiado: te preocupas por lo que tienes que hacer y cómo tienes que llegar a una solución, o tienes un juicio persistente respecto a ti mismo. Quieres cambiar algo en ti o en tu vida; y lo más frecuente es que no tengas éxito. Al pensar demasiado en un problema, parece que no hay salida; y en lugar de ello te amarras en un nudo apretado. Pensar no te suministrará una salida, porque el proceso de pensamiento usualmente se alimenta de ideas externas a ti.
Vuélvete hacia el niño interno. ¿Cómo experimenta el niño este problema? ¿Cuáles son sus emociones al respecto? ¿Y qué necesita el niño de ti ahora? Dedica tiempo, espacio y silencio a encontrarte con esta parte de ti mismo.
Muchos estáis tan inmersos en prestar atención a asuntos exteriores a vosotros mismos, que os queda poco tiempo y espacio para encontrar al niño interno en vuestro interior; pero en él está la clave para la transformación. Usualmente, cuando el niño interno trata de conectarse contigo por medio de su furia, su tristeza o su soledad, no cambia nada, porque estás inconsciente de la fuente de estas emociones. Solamente cuando te haces consciente de tus emociones más profundas y de su fuente, simbolizada por este niño, puedes entenderte mejor y confiar en ti mismo.
Muchos tenéis profundamente en el interior una sensación de estar en el lugar equivocado y de nostalgia; y estáis buscando fuera de vosotros mismos una solución temporal y un alivio para vuestro dolor. ¡Nadie quiere experimentar el dolor de la soledad y el sentimiento de estar perdido! Tú quieres que ese dolor se vaya; y por causa de ese deseo te vuelves hacia cosas exteriores: a impulsos, estimulaciones, distracciones, relaciones, o situaciones que llenan este vacío en ti, aún cuando el alivio es solamente temporal. Sé honesto contigo mismo y observa qué tan frecuentemente haces esto.
Pero también ten compasión por este impulso tuyo que está siempre buscando; y siempre se aleja del centro y va al exterior; y trata tú de entender por qué sucede esta reacción. Hay dolor en el Alma de los Seres Humanos; y es muy difícil encarar ese dolor plenamente. Se siente como si cuando entraras allí, fuera como caer en un pozo negro sin fondo. Puede parecer fácil volverte al niño que vive en tu vientre, pero no es fácil. Requiere total honestidad; y abandonar el mundo exterior como solución a tus problemas.
Para ti, la llegada última al Hogar es algo que sucede en el interior. Eso significa decir un "Sí" total a todo lo que eres. No solamente a lo que tiene éxito externo, o que te hace sentir a salvo y seguro en tu vida, sino también volverte a las partes oscuras del interior: el dolor, la soledad; no saber ni comprender. Abrazar estas partes ocultas requiere valor y determinación. Eso es lo que tú deseas y lo que tú Alma te exige. ¿Y por qué tu Alma anhela esto? Porque solamente mirando tu nostalgia y tu profundo dolor, el Alma puede iluminar verdaderamente desde el interior.
Hoy muchas personas están intrigadas por la espiritualidad y buscan el significado de la vida. Muy frecuentemente ves que eso sucede en la cabeza, leyendo libros e intercambiando nuevas ideas; y con el tiempo comienza también a abrir el corazón. Pero entonces, el Alma quiere descender más profundamente; hacia el vientre; y allí es donde te encuentras con la resistencia de las partes más difíciles de tu yo; las partes que han sido profundamente heridas como Ser Humano, o como niño, o en tu juventud, o quizá antes en vidas anteriores. El viaje hacia el Alma es largo y profundo; pero las soluciones están muy cerca. La verdad, la respuesta a tu deseo del Hogar, yace precisamente frente a ti, a tus pies; por decirlo así.
En hacer la conexión con tu humanidad terrenal y con tus emociones, aún cuando estén restringidas o bloqueadas, yace la posibilidad de un retorno a lo que Yo llamo el Paraíso. En la Biblia hay un viejo relato que cuenta que las personas fueron desterradas del Jardín del Edén. Ese Jardín del Edén, o Paraíso, era naturaleza terrenal en su más prístino estado: libre y silvestre y verde; y también Humanos: libres y siendo ellos mismos sin esfuerzo. Luego, en cierto momento, llegó el juicio, la oscuridad podríais decir, de ser expulsados del sentimiento de Amor Incondicional, de seguir sin esfuerzo vuestra propia naturaleza.
¿Entonces dónde está el Jardín del Edén? ¿Acaso está aquí en la Tierra? Yo os digo que el Jardín del Edén yace como una promesa en todos vuestros corazones. La intención es que en estos tiempos agitados deis nacimiento y expresión al Paraíso del antiguo tiempo, pero aquí y ahora en la Tierra. Ese proceso comienza atreviéndote a descender a los rincones más profundos de tu Ser; y atreviéndote a permitir que tu Luz brille allí; y no rehuyendo esta Luz. ¡Haces eso dejando ir la mediocridad y volviéndote extraordinario; y entérate de que tu Alma y tu deseo más profundo son extraordinarios! 

Usualmente sucede que cuando oyes por primera vez el llamado de tu Alma en tu cabeza; y solamente en alguna medida en tu corazón, tu vida se vuelve inestable. Tienes la sensación de la existencia de tu Alma, pero retrocedes cuando se trata de dar verdadera forma al más profundo grito de tu corazón. Hay un gran temor, una línea divisoria qué atravesar. Allí es donde chocas con los temores, con la resistencia que está oculta en el área del vientre.
Por eso la espiritualidad exige una manera diferente de mirar lo que significa ser Humano. Se requiere que hagas las paces con tu naturaleza sensible; y que no les tengas miedo a tus emociones y pasiones más profundas, ni a tus deseos más profundos; y que realmente te atrevas a mirarlos. No vivir por doctrinas dictadas desde el exterior, ni por teorías, aún cuando parezcan nobles y espirituales; sino vivir verdaderamente desde tu corazón, desde tu vientre y desde tu humanidad; permitir que tu Alma resplandezca desde el interior.
Esto es lo que está sucediendo ahora en la Tierra y es lo que os está llamando a todos. A una persona le da gran alegría volver del exterior al interior, regresar al Hogar. Yo os exhorto a todos a que hagáis eso; y que lo mantengáis sencillo y simple. Recorrer esta Senda requiere valor, aunque al mismo tiempo puede ser una alegría, porque con cada paso te sintonizas más con las señales de tu cuerpo y de tus emociones; y ganas confianza en quien eres. Escucha al niño interno; atrévete a erguirte como quien realmente eres; ya no te ocultes más. ¡Tú eres necesario!
En un determinado punto del tiempo, tu Alma decidió seguir su deseo de incorporar su Luz en la Tierra; y de hacer resplandecer y difundir tu Estrella de Luz aquí. Esta incorporación te da alegría; y les da alegría a otros también, porque un Ser Humano inspirado despierta motivación en otros; pero hacerlo requiere valor. Confía en la Luz de tu Alma; y siente la sabiduría y la fortaleza que tienes.
Haz la paz con tu naturaleza Humana; y atrévete a incorporar completamente tu poder aquí en la Tierra. Yo estoy aquí para ti; siente mi poder: el poder de la naturaleza. Visualiza en tu imaginación un árbol cuyas poderosas raíces penetran profundamente en la Tierra. Conviértete en ese árbol y apóyate confiadamente en el suelo que te sostiene. Siente el poder en el tronco y en las ramas; y ve cómo este poder se extiende hacia una abundante follaje que produce flores en primavera y frutos en verano.
Pídele a tu Alma que te dé un mensaje y que se manifieste a través de tus sentimientos y a través de tu cuerpo. Verdaderamente, el lenguaje del Alma está muy cerca. No puedes encontrar esa sabiduría en los libros más académicos, sino que la puedes encontrar en ti mismo. Vuelve a mirar la maravilla de quien eres y del cuerpo que te lleva: ¡Eres bello! Eres un hijo de la Tierra y un hijo del Cielo; y un puente entre los dos. Siente otra vez una gran reverencia y respeto por el Ser que eres.
Yo te pido que hagas esto para que ya no seas dependiente; y para que vuelvas a desarrollar confianza y te conviertas en tu propio guía. Y a partir de esa confianza, toma de la mano a otro y conéctate con su belleza mirando más profundamente que el mero exterior. Siente el corazón palpitante de las personas que te rodean; y de esta manera, conectaos mutuamente. En toda la Humanidad está naciendo una nueva espiritualidad, una Espiritualidad de la Tierra.


Canalizada por Pamela Kribbe Tradujo: Jairo Rodríguez R.
http://www.jairorodriguezr.com/
http://www.despertardivino.cl/aspbb/Shauds/viewinfo.asp?msgID=8240

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